Los padres se hacen


El trabajo de los padres nunca es simple: ¡los padres no nacen, se hacen!

El crecimiento y la educación de los niños es un camino intenso y estimulante pero muy complejo, que en algunos momentos puede encontrar obstáculos o dificultades. De hecho, cada niño requiere que los padres se adapten continuamente en función de las características personales de cada persona, las relaciones que se desarrollan dentro de la familia y las fases de crecimiento que se enfrentan.

El Centro ofrece algunas reuniones personalizadas a los padres que sienten la necesidad de asesoramiento o apoyo. El objetivo del viaje con los padres es escuchar sus dificultades, ayudarlos a comprender el punto de vista del niño, darles un sentido de competencia y apoyarlos en la aplicación de estrategias que los hagan sentir más adecuados para manejar la situación.

Los primeros años de crecimiento.

Algunos niños y algunos padres pueden experimentar dificultades durante las primeras etapas de crecimiento al lidiar con ciertas etapas de transición, como el período en el que se quita el pañal, los primeros pasos, las primeras palabras, entrada en la guardería o colegio infantil. En estos casos, los padres pueden pedir consejo para comprender las razones de estas dificultades y recibir ayuda para enfrentarlas y superarlas.

En el caso de que el niño necesite apoyo específico, es posible llevar a cabo vías específicas de logopedia, habilidades psicomotoras y apoyo psicológico, individualmente o en un grupo pequeño.

El compromiso de la escuela.

Con la entrada a la escuela primaria y en los años siguientes, las solicitudes escolares y extraescolares se vuelven exigentes de manejar, ¡tanto para los niños como para los padres!

Si los niños experimentan problemas de aprendizaje, de comportamiento o de relación emocional cuando se adaptan al entorno escolar, los padres pueden sentirse desorientados o impotentes para apoyar a sus hijos. En estas situaciones, es posible aprovechar las consultas individualizadas o en grupos pequeños (Capacitación para padres), en las que junto con otros padres y un psicólogo se proponen estrategias para abordar problemas críticos y recuperar un sentido de control de la situación y un mayor bienestar familiar.

También es posible combinar este camino con una intervención específica dirigida a fortalecer ciertas habilidades en el niño. Los profesionales del Centro trabajan en equipo y esto permite evaluar la situación en su conjunto, comparar diferentes puntos de vista y activar la intervención más adecuada de vez en cuando.

Niños adolescentes

La adolescencia es una fase de la vida de los niños llena de cambios y contradicciones: en un cuerpo adulto vive un niño que aún es inmaduro desde un punto de vista emocional, relacional y motivador.

El desarrollo del cerebro también es inarmónico: primero maduran las regiones más antiguas (el sistema límbico), por lo que los niños buscan estímulos y emociones fuertes, luego las regiones más nuevas (los lóbulos frontales) que regulan el comportamiento y la organización personal. .

¡Criar a un hijo adolescente puede ponerle presión!

El estilo con el que se perciben los acontecimientos de la vida, las formas en que se toman ciertas decisiones y los comportamientos que se adoptan pueden ser muy diferentes entre padres e hijos. Estas discrepancias pueden crear conflictos y malentendidos significativos en la familia.

Estas dificultades pueden acentuarse cuando los niños presentan dificultades del desarrollo, precisamente porque es más difícil atender las solicitudes escolares y experimentar mayores fracasos, o en situaciones familiares complejas en las que se han enfrentado diferentes cambios. (separaciones y recomposición de nuevas familias, duelo).

En todas estas situaciones, Casaleiz Psicología ofrece la posibilidad de realizar reuniones familiares para ayudar a padres e hijos a comunicarse de una manera más auténtica y efectiva. Las reuniones son personalizadas, dependiendo de la situación, se pueden realizar de forma individual o conjunta. Para que estas reuniones sean efectivas, es importante la motivación y la participación activa de todos los miembros de la familia.